Asociación Canaria de Empresarios de Recuperación, Reciclaje y Centros CATS.

Localiza Desguaces

Hacienda levantó ayer un fraude de 70 millones en 45 empresas de desguace cuya actividad no es la venta de chatarra sino la de recambios en negro. En el sector confirman que es "habitual" la existencia de cajeros para cobrar en efectivo.

 

La Agencia Tributaria (Aeat) empleó en los dos últimos días a más de 250 de sus efectivos para desmantelar el fraude en 45 empresas de desguace que, pese a que declaraban como actividad principal la venta de chatarra, ocultaban la venta en negro de piezas de recambio.

Según fuentes de la investigación, el fraude cometido sobre el Impuesto de Sociedades y el IVA alcanzaría los 70 millones de euros ya que en realidad un 60% de las ventas reales ocultas de estas empresas correspondía a recambios o accesorios. El cliente principal de estos desguaces son los talleres mecánicos y en menor medida particulares. Algunos de los desguaces tenían incluso una flota de furgonetas que se encargaban del aprovisionamiento de las piezas a los talleres. Lo que significa que la rueda del fraude podría extenderse a estos receptores de las piezas ya que podrían vender estos recambios sin el IVA al consumidor final.

Se trata de una actuación administrativa en 60 locales por parte de la inspección, tras una investigación iniciada en 2014, que también se encargará de las actuaciones sobre 10 socios y administradores. La mitad de las empresas intervenidas son catalanas (27). El resto corresponden a Madrid, Castilla La Mancha, Andalucía, Baleares, Aragón y Galicia. En todo caso, el fraude podría ser también de mayor envergadura ya que estas empresas, aunque son importantes, representan el 15% del sector.

La presencia de los agentes e inspectores en sus dependencias causó cierta sorpresa.

Los expertos informáticos de la Agencia vaciaron los ordenadores y se llevaron toda la información disponible. Sin embargo, en algunos casos los propietarios se negaron inicialmente a abrir los armarios en los que posiblemente se encontraba la contabilidad B de la sociedad, incluso manuscrita. Por ejemplo, en la última actuación en Mercabarna, para controlar el fraude de los pescaderos mayoristas, los agentes hallaron cuadernos cuadriculados, grandes y de anillas, con datos a bolígrafo tan elocuentes como las ventas en A por un lado y en otra casilla contigua las realizadas en B.

Al parecer, y según la Agencia Tributaria, gran parte de los pagos de piezas de recambio se realizaba en efectivo, lo que facilitaba a las empresas investigadas la posibilidad de ocultar las operaciones.

En fuentes del sector, también en pequeños talleres, reconocen que el pago en metálico lo imponen muchas de las empresas. Por ello, es frecuente ver en algunos desguaces que disponen de una instalación de cajeros automáticos para que el cliente

obtenga dinero físico con que satisfacer la compra de los recambios. De esta manera, no se le facilita factura alguna o como mucho un simple tíque sin desglose de base imponible (precio del producto) o liquidación del impuesto. También es frecuente justificar la venta con un alabarán o con una factura tipo, sin membrete o proforma alguna, que se venden "en cualquier tienda de chinos", comenta el encargado de un taller.

Por otra parte, en un caso concreto de la actuación de la Aeat se produjo un hecho que se está evaluando. Los inspectores encontraron pruebas de que una empresa de desguace estaba realizando una serie de obras de ampliación y que su financiación corría a cargo de un crédito cuyo origen procede de una sociedad radicada en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes. La sospecha es que el socio del desguace podría haber sacado el dinero negro directamente, o a través de varios escalones fiscales (incluso podría ser una contraprestación), y que el crédito es del mismo dueño que la chatarrería. Pero, el dinero llega como financiación teórica de un tercero y ya blanqueado.

Fuente: El Mundo